Una de mis visitas más memorables: Rancho Canarias y CAPSA

Actualizado: nov 6



Hace casi un año le escribí a CAPSA por una publicación que hicieron sobre unos tubetes... entré a la página y me gustó aún más lo que compartían y estaba decidida a conocer lo que hacen.


Pero el tiempo pasó y por motivos personales la visita no se pudo dar en ésa época. Sin embargo, en un cumpleaños de mi vecino el Dr. Rimbaud llegué a saludar un rato y conocí a la persona que me había contestado ese mensaje... ¿qué les parece? Casualidad o no, ahí estaba Juan Vicente y su esposa Samaria ese día... y otra casualidad por añadir es que en un grupo de ventas pregunté por un chino y fue Samaria quien me vendió el de sus hijas, lo que no recuerdo ahorita es si fue antes o después de todo esto de escribir a la página y conocerlos donde mi vecino. Lo que si sé es que cada una de estas coincidencias me decían, que realmente uno va a acercándose a las personas con las que comparte "algo", ese algo se puede llamar ideal, puede ser un sueño, puede ser un valor o simplemente un gusto o preferencia.

En mi caso ese algo es que siempre he pensado ¿por qué razón el jardín se concibe como adorno de una casa y no se planteó desde antes el uso del suelo de una manera más útil? Por suerte, eso está cambiando ya que alrededor del mundo, va tomando fuerza una gran comunidad de personas que creen en rendir honor a nuestra tierra, cultivando orgánicamente en ella y llevando a la mesa lo que las manos de uno siembra y cosecha. Juan Vicente es miembro de WWOOF. Para quienes tenemos hijos, esto es aún más relevante y trascendental: la maravilla de ver brotar de la tierra una plantita, cuidarla y verla crecer para finalmente recibir de regalo por esos cuidos, alimento para nuestro cuerpo es simplemente uno de los mayores placeres y lujos que un ser humano pueda presenciar a corta edad y a cualquier edad realmente. Pero cuando te toca verlo desde niño aprendes a amar de otra manera tu planeta y a pensar desde antes en esa huella que quieres dejar, a ser más conciente y a crear conciencia a tu alrededor… o acaso no han visto cómo los niños promueven de manera activa y noble el reciclaje? El amor a los animales? La no contaminación? Ellos son nobles y amorosos por naturaleza, como nosotros alguna vez también lo fuimos. Su instinto aún activo puede ayudarnos a nosotros a despertar también.

Finalmente la visita: 30 de Septiembre 2016


(mi cara asoleada :P)

Es así que casi un año después de haberles escrito, se pudo dar esta visita el viernes 30 de septiembre poco después de las 6 de la mañana me fui con mi hija (quien no tuvo clases ese día) a la gasolinera de las colinas donde nos esperaba Juan Vicente para ir primero a RANCHO CANARIAS y después a CAPSA. El rancho está en Masaya en la carretera de Tisma y el segundo en carretera Nueva a León. Nos fuimos primero al rancho para aprovechar el gentil sol de esa hora y recorrer en toda su extensión este precioso lugar que por fotos fui conociendo en fb durante estos meses ya que la casualidad son tales que Juan Vicente, su esposa Samara y yo teníamos amigos en común y nos conectamos a través de ellos durante este año, algo que desconocía cuando le escribí a la página de capsa interesada en los tubetes y la fábrica. Fue luego que supe del rancho y ahí quedé prácticamente obsesionada con esta visita… dicen que las casualidades no existen pero yo creo que son hermosas conspiraciones que unen a las personas que comparten valores e ideales para algún día poder conocerse, iniciar una amistad y quizá poder hacer algo, algún día. ¿Uds que creen?

Es por eso que cuando veo propuestas como esta, busco como conocer, llegar y luego compartir para promover que más y más personas se animen y se inspiren en experiencias como esta para dar forma a sus propios sueños, ideas y ganas de hacer la diferencia... tengo eso de "metiche" y no me da pena... ;)

Un poco de Juan Vicente


Tres rasgos: extranjero, curioso y eterno estudiante. Le gusta saber de todo y ama la agricultura. Juan Vicente es para mi de esas personas curiosas y apasionadas en lo que hacen, esas personas que no aceptan otra manera de vivir que disfrutar su trabajo para poder estar ahí día a día dándolo todo, innovando, pensando en cómo mejorar y compartiendo su pasión con quienes quieran aprender de ellos. No se limita su conocimiento a sí mismo y eso lo pude comprobar ese día, no se imaginan todo lo que aprendí. Le encanta estudiar, aprender… hacer negocios también. Pero quiere una vida más tranquila, disfrutar su familia con su esposa, amiga y compañera y sus dos hijas pequeñas. Lo tiene claro y eso me encanta. Quien tiene claro cómo quiere vivir, sonríe y es feliz… sabe aprovechar cada día de manera consciente.

El paseo en el Rancho

Recorrimos los andenes diseñados para en un futuro permitir paseos a pie o a caballo mientras el visitante recolecta frutos listos para su consumo. Cítricos de todos lados del mundo, hierbas aromáticas para preparar deliciosas y saludables recetas, tomates al alcance de la mano sembrados en muros de piedra cantera junto a olorosas plantas de albahaca y pepinos… dos invernaderos para el cultivo controlado de especies más delicadas y también para almácigos en tubetes. Juan Vicente quiere que el que visite no se vaya con el deseo de algún día iniciar su propio huerto y por eso en su proyecto está también la venta de plántulas para ayudar y animar en esa iniciación del cultivo de alimentos en casa, algo que a mi parecer dejará de ser un simple pasatiempo y una habilidad imprescindible en el futuro para nuestra sociedad el ser autosostenibles en lo más posible y crear redes de intercambio de todo lo que cultivemos en nuestras casas.

El Recorrido por la Fábrica

Después del recorrido en el Rancho y ya cuando el sol empiza a picar nos fuimos hasta carretera nueva a León. Ahí mi hija y yo tuvimos la oportunidad de conocer el proceso de fabricación de tubos en pvc, tubetes para plántulas y cajillas y otros productos más. Capsa es ese vivo ejemplo de la revolución industrial, el mundo cambió cuando entraron las máquinas, la automatización de procesos y la producción continua. Una cosa es saber que cada objeto plástico que vemos viene de un molde y otra es ver cómo ese molde es utilizado una y otra vez en esos equipos enormes para producir cualquier cosa que nos podamos imaginar.

Fue un contraste visitar ambos lugares el mismo día: la fábrica tiene eso de hóstil del calor de sus motores que contrasta con el Rancho donde minutos antes estábamos: luz, aire fresco, alimentos orgánicos y vida brotando de la tierra. Donde la intervención del hombre es otra, en la que lo ideal es que acompañe y participe sin romper ese equilibrio natural que sabiamente la tierra ya conoce. Sin duda entiendo porqué Juan Vicente cada día se enamora más del rancho, el silencio, el aire, el aroma de las plantas… estar ahí por si mismo es terapéutico.

Sin embargo, ahí en medio de esas enormes máquinas me sentí orgullosa del ser humano, de su imaginación y empeño en resolver, en hacer, en inventar, en crear. Ver cómo virutas de plástico son transformadas a través del calor y los moldes en objetos que facilitan nuestra vida diaria, es hermoso. Hermoso es ver como salen los tubos de pvc y son cortados y movidos automáticamente… hermoso es ver cómo las máquinas trabajan sincronizadamente minuto a minuto fabricando “algo”. Hermoso es imaginar cómo nació cada mecanismo y los miles de miles de errores para afinar los procesos. A mi me gusta admirar el ingenio humano. Y ese día eso fue lo que sentí. El ser humano ha cometido, comete y seguirá cometiendo muchos errores pero eso no le quita ese ingenio, y esa constante búsqueda de soluciones y la necesidad de comprensión a través de la ciencia. No puedo tiranizarnos ni santificarnos. Somos lo que somos. Y así con lo bueno y lo malo, yo nos admiro a todos, no pierdo ese asombro, el día que lo pierda habré perdido mi fe en que podemos ser mejores.

Comentarios Finales

Mi hija disfrutó este paseo un montón, no se imaginan lo atenta que andaba aunque ya al final estaba cansada de caminar. Yo me sentía súper afortunada con ambas visitas, y sobre todo agradecida por la oportunidad de entrar a puertas abiertas a conocer estos dos lugares y poder conversar con este hombre que hizo de Nicaragua su hogar, formó su familia acá y apuesta por esta aventura de emprender y ofrecer otra manera de hacer las cosas a quienes sentimos esa cosquillita de enrumbarnos a una vida más conciente y generosa donde todo lo que hacemos nos concierne y afecta como comunidad.

Juan Vicente estas palabras son para vos: muchas gracias. Seguiré atenta al avance de tu proyecto y compartiéndolo a quienes sé que les gustaría también enterarse. Lo he escrito casi mes y medio después porque me gusta dejar reposar la experiencia para compartir lo que más ha calado en mi. Contá conmigo desde este espacio que he creado para compartir todo lo que me gusta y llama la atención. Tenemos pendiente visitar el Rancho con mi familia y traer plantitas para mi patio… ahhh y también hacer un sistema de riego como el que hiciste en el rancho. Nos ponemos de acuerdo en estos días.

Y a uds les dejo las fotos y un video que hice especialmente para resumir esta experiencia que ocupa un lugar muy especial en lo que llamo yo Mis Mejores Momentos… si quieren conocer Rancho Canarias, escriban a la página de ellos en fb porque actualmente las visitas solo son en fines de semana y con previo acuerdo… vayan, disfruten y aprendan y regresen con su cajilla y 16 plantitas a iniciar su primer huerto en casa y si lo hacen, compartan su experiencia, errores, dudas y aprendizaje en el grupo de Huertos y Jardines. Donde los espero para seguir creciendo en una comunidad de personas entre principiantes y expertos cuidando la tierra y aprendiendo cada día a vivirla de otra manera.



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