Los parques de managua son bonitos... pero también son sucios


Fíjense que hoy en la tarde vino mi hija a la oficina y ya cuando bajó el sol, nos fuimos caminando al parque de Las Madres acá en Bolonia. Hace rato que teníamos ganas de ir porque pasando diario por ahí, uno va viendo la transformación y lo bonito que va a ser, las ganas se dan de manera automática... esa remodelación tomó meses y el parque es de los más nuevos.


Llegamos, recorrimos el parque: hay islas de juegos para diferentes edades, baños y 4 locales para comidas como sorbetes, bebidas, repochetas, quesillos y lo que usualmente se encuentra en estos negocios. La grama verdecita, la sombra de los árboles de almendra, chilamate, un enorme cedro o ceiba? No soy buena para identificarlos... pero es de esos árboles enormes. Tienen lámparas solares, esto me gustó porque significa ahorro de energía y decisiones más inteligentes puestas en práctica.

Es un parque lindo, bonito, agradable sin duda alguna. Pero ya viendo más de cerca entristece ver su acelerado deterioro. Los honguitos descascarándose, al parecer el gypsum no era tan buena idea para algo así ya que por fuera y por dentro se están destruyendo. La basura que dejan los visitantes, en su mayoría padres de familia en las bancas o donde sea. Los niños mayores que se suben a los juegos de los más pequeños y sus padres se molestan cuando los cuidadores del parque les dicen esto, y hasta los insultan o los retan. Algunos juegos estaban muy sucios especialmente donde los niños ponen sus manos, esto me pone a pensar en que uno debe andar sus toallitas para limpiar sus manos y evitar infecciones, especialmente esta época del año que andan tantos virus con el montón de moscas por todos lados... y ya para cerrar, se supone que en los parques no se debe fumar y tampoco consumir alimentos en la zonas de juegos.

Pero pocos respetan, pocos leen las reglas de los parques. Pocos escuchan a los cuidadores y aceptan con amabilidad sus solicitudes... en el grupo de REPORTE CIUDADANO compartí unas fotos y les pregunté que opinaban y una amiga mencionaba que la gente incluso responde "Yo pago mis impuestos". Absurdo. Otro problema frecuente que no vi en este parque pero mencionaron en el grupo y si he visto en otros parques, es de las parejas que llegan a "romancear" incluso ocupan áreas de los niños y se exhiben sexualmente, ya no son muestras de cariño sino mucho más y eso considero que también es un irrespeto pero ahí entraríamos al debate de la hipersexualización y la exposición que existe en televisión, música, noticas, publicidad, etc. Yo solo les digo algo: que exista y sean varias fuentes las que generan ese contenido sexual de carácter muy explícito, no significa que sea normal y debamos tolerar todo lo que se le parezca. Venga de donde venga. Nosotros como sociedad somos muy permisivos y negligentes porque hemos callado ante esas cosas. Y no se trata de ser mojigato o censurar, o caer en extremos... pero ese debate lo tendremos en otra ocasión, no hoy para no dispersarnos demasiado.

Así que con esta visita me queda claro que el gobierno está haciendo algo muy bonito por los niños y las familias de Nicaragua pues el ocio es algo vital para una salud no solo física sino emocional. Tener espacios seguros, aptos y bonitos es algo muy necesario pero si nosotros no colaboramos en mantenerlos así, tarde o temprano se deteriorarán más rápido de lo proyectado (porque de por sí son inversiones que requieren mantenimiento), y hasta el mismo gobierno puede abandonarlos e invertir en otros proyectos.

¿Cómo ayudar?

1. Al llegar a un parque leer su reglamento y cumplirlo.

2. Si vemos basura, recogerla y llevarla al basurero.

3. Educar a nuestros hijos para que ellos también respeten las normas de conducta.

4. Si vemos a alguien faltando a dichas normas, ir donde los cuidadores a informarle.

5. Si no hacen nada, pueden buscar a su superior y decirle y si esto no funciona, súbalo a las redes sociales (Sea siempre proactivo y respetuoso en su lenguaje para tener mejores resultados).

Opcional: porque sé que esto costaría más que lo hagan pero también es una manera de ayudar, hable con respeto y amabilidad a dicha persona que está infringiendo las normas. Pídale hablarle, sin gritar, sin exponerlo a los demás y explíquele lo importante que es cuidar del parque para que siga bonito y todos nosotros podamos seguir disfrutándolo. No agreda ni insulte. Invítelo a poner su granito de arena y hacer la diferencia. Pensemos que lo que es obvio para muchos, no lo es para otros. Si realmente nos interesa un país más bonito y una convivencia mas respetuosa, debemos esforzarnos en educar y permitir también ser educados. Insultar o regañar no resuelve ni educa. Tratemos siempre de hacerlo con cariño y con un tono de voz amable.

Si tienen otras ideas de formas de ayudar, comenten y así entre todos podemos generar una propuesta más completa a algo que a todos nos atañe.

#ENLACALLE

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