Fotos sin ropa... ¿qué tan frecuente es?



Mi primera cámara fotográfica fue una kodak de rollo... me la mandaron de Canadá, no recuerdo si era nueva o usada pero sí recuerdo que me encantaba poder tomar fotos, con la función de disparador automático había adquirido la habilidad de poner la cámara donde captara lo que yo quería. Recuerdo unas fotos muy lindas que me tomé a mi misma en la penumbra del baño, eran de perfil y yo estaba desnuda. Las tomé porque quería tener muchos años después mis fotos en algún lugar de la casa y recordarme a mí misma en mi juventud, pero también lo hice para presumir mi belleza, en esa adolescencia donde las mujeres caemos en esa necesidad de admiración y validación- sentirnos atractivas, vernos al espejo. Compararnos unas con otras, incluyendo mujeres famosas. Tiempo después entendí que la belleza era otra cosa, pero no me eximí de pasar por todo eso a causa de la falta de seguridad, autoestima y aunque en esa época ninguna amiga me contara de hacerse fotos así, la motivación era similar a porqué nos poníamos ropa tallada al cuerpo, "atractiva" para gustar a los chavalos... y el tercer motivo era la rebeldía, poder decidir sobre mi cuerpo sin pedir permiso, sentirme "valiente", reactividad total.

A pesar de eso , eran arte, yo las veía de esa manera. No eran fotos porno. Para mi era arte. Pero un arte del cual sentía orgullo y mucha vergüenza, entonces las escondí y estuve tranquila, hasta lo había olvidado pero un día mi papá las encontró y me regañó, me trató como si fuera una puta por habérmelas tomado y tenerlas. Me sentía muy avergonzada. Fue una sensacion horrible. Además no me creyó que yo me las había tomado. Con pesar las perdí.

La foto que más me gustaba era una donde estaba de perfil entrando al baño y la toalla llegando al piso. La iluminación era especial, diferente. Yo había apagado la luz y puesto una candela y la foto la tomé sin flash. Fue una casualidad que haya quedado tan bien. La recuerdo muy bien en mi memoria... hablo de esto porque creo que hoy por hoy es de lo más normal que las personas tengamos fotos de ese tipo, es parte de nuestra curiosidad, es un riesgo ciertamente porque en manos de personas inescrupulosas, podemos ser expuestos y señalados y avergonzados. Además muchos adolescentes y hasta preadolescentes han entrado al sexting y comparten fotos y hasta videos con personas que ni conocen o en el contexto de una relación, en la que al terminar una de las dos personas tome venganza difundiendo este contenido privado.

Pero no es lejano el día en que todo eso cambie y fotos así sean algo visto de manera más normal, natural, que nadie reciba atención al querer exponer a otra persona para que se burlen de ella o la acosen por fotos así. He leído noticias de suicidios porque alguien fue expuesto y toda la escuela y hasta gente desconocida se dieron a la tarea de viralizarlo. La vergüenza puede llegar a ser fatal si una persona no logra ser fuerte y restarle importancia a lo ocurrido. Pero está en nuestras manos reportar ese tipo de linchamientos virtuales, y no compartirlos para restarle fuerza a ese tipo de malas acciones.

En mi opinión tomarse fotos así no es malo. Es parte de la libertad de cada quien. Recuerdo hace años las fotos de Laura en fb. Eran fotos preciosas que le hacía Augusto Mejía y también una amiga fotógrafa. Yo sentí admiración por ella, por atreverse. Hay quienes pueden criticar fotos así como exhibicionismo o ganas de atención. Yo la conocí a ella y supe que lo hizo porque le gustaba y poco o nada le importaba lo que dijeran los demás.

Es ahí donde el motivo de hacerlo es incluso más importante que la misma foto, porque hay quienes ceden al pedido de otra persona... nunca fue su idea y lo hacen coaccionados. Si mis hijos lo hicieran más adelante yo lo tomaría como algo normal. Les mostraría ejemplos de jóvenes cuyas fotos están por ahí en el internet sujetos a comentarios de todo tipo y si pueden asumir que sus fotos terminen en sitios así fuera de su voluntad y fuera de su control, entonces que lo hagan... que ellos decidan. Por eso es bueno estar al tanto de lo que sucede. Hoy por hoy yo siento que hay cosas que son muy diferentes en los adolescentes actuales de mi adolescencia, en 10 años la brecha será aún mayor. Mente abierta, empatía y mucho amor para cuidar y conservar ese diálogo familiar son vitales para que nuestros hijos siempre acudan y confíen en nosotros.

¿Y vos te has tomado fotos así? Si la ventana de abajo te da problemas podés responder la encuesta aquí también.


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