¿Y si le damos una mordida a la policía?


Parte 1/3


Son las 12 del mediodía con ese sol picante que quema en la cara y los brazos pero al otro lado del vidrio con el aire acondicionado ni se siente. Tengo hambre y voy camino a mi casa. El semáforo no sirve, se fue la luz y dos policías están ahí dando vía. Las otras personas en sus carros están esperando pasar. Finalmente es mi turno y sigo mi camino, comida rica y hogareña me espera... no todos los días tengo chance de ir hasta la casa, generalmente almuerzo cerca de la oficina pero mi esposo está fuera del país y no es lo mismo salir a comer sin él.

Me quedo un rato con los niños, con ganas de quedarme el resto del día, son casi las 2 y salgo de regreso a mi oficina. El semáforo sigue mal y los mismos policías están ahí dando vía. Se acerca un vendedor de frutas y agua de coco y se me ocurre en ese momento comprarle un par de cocos y naranjas, le pago y cuando me los va a dar le pido que se los lleve a los agentes. En eso es mi turno de pasar y me fijo en el retrovisor mientras me alejo si el vendedor les entregó las frutas... y pienso en cómo en ese momento acabo de darle una "mordida" a los policías, de esas que todos podríamos darles cuando los vemos ahí trabajando en condiciones precarias, difíciles y a veces hasta poco dignas.

Pero nada de esto ha pasado. Es una historia que me he imaginado para escribir esta entrada. En la realidad no he pasado de ese impulso de hacer las cosas de manera diferente. Lo único que ya hago es ser amable, sociable y respetuosa... "buena gente". Pero eso ya lo soy, el reto para mi es ir más allá de lo que ya soy y acostumbro hacer. Salirme de mi zona cómoda. Y no es fácil. Se puede mal interpretar, la gente puede verlo mal, en este caso específico los policías pueden desconfiar, y quién sabe cuántas cosas más. Excusas para no seguir ese impulso sobran.

Pero hace semanas tengo ganas de escribir sobre este tema. La primera vez fue cuando se alborotaron las redes con el tema de grabar a los policías para documentar sus abusos, la segunda cuando efectivamente los he visto en pleno sol o incesante lluvia cumplir con su trabajo, la tercera fue cuando me tocó ir repetidas veces a la estación por un choque, y de una visita a la otra, la banca que tenían ya no estaba ahí: alguien muy pesado la terminó de dañar y no lograron reponerla... y me convencí cuando platiqué con varios ese día y me di cuenta de lo difícil que es para ellos trabajar ante la hostilidad de la población, personas como vos y como yo que andamos siempre a la defensiva viendo a todos los policías como corruptos, groseros y faltos de educación y hasta delincuentes... y encima de eso con computadoras obsoletas, mobiliario escaso y en mal estado, horarios cansados, etc... y ni se diga del salario.

Es muy fácil decir: "ese no es mi problema" "ellos eligieron ese trabajo, que aguanten" "no podes ser buena gente, porque se te van arriba"... y otros más. La realidad es que SI es nuestro problema. Ser indiferentes y no involucrarnos es equivalente a llegar y destruir las instalaciones en las que ellos trabajan, es equivalente a insultarlos y mermar su autoestima y dignidad. Ser indiferentes es decirles "NO ME IMPORTAS". Y nuestro mundo tiene muchísimos problemas ya por esa indiferencia viral y pandémica... Si nuestra actitud además de indiferente es agresiva, entraremos en una escalada de violencia y malos tratos que tarde o temprano SI diremos: tengo un problema. Ahí si cuando nos tocan... es que brincamos verdad?

¿Cómo dejar de ser indiferentes en esta situación específica?

Algunas ideas:

Cuando nos detiene un agente de tránsito: la próxima vez que nos detenga un policía interactuar con amabilidad y respeto. Si hemos cometido una falta, asumirla. Si creemos que está cometiendo un error, explicar de buena manera qué sucedió. Si aún así nos aplica la multa, podríamos tomar foto de la vía, datos del agente y preparar nuestra apelación con tránsito. Si realmente nos equivocamos, pues asumirlo y pagar la multa y manejar con más cuidado.

Cuando vamos por la calle: podemos llevar frutas o botellas de agua y ofrecerlas a los policías. Esto es legal y no implica regaño alguno para ellos, siempre y cuando no esté ligado al momento en que nos detienen, ofrecerles algo en ese momento si sería perjudicial y mal visto en esas circunstancias. Si te animas a ir más allá: agradece su labor y enaltecela.

Cuando vamos a la estación por algún trámite o denuncia: preguntemos su nombre, seamos amables, sociables, no asumamos de entrada que no nos van a ayudar, que es en balde ir, etc. Se que para muchos es mejor no ir a pasar tiempo esperando y repetir las visitas. Hace unos meses me chocaron y la primera instancia determinó que era mi culpa, sin embargo documenté el accidente y visité varias veces hasta que en la última instancia si revisaron el caso y se determinó que no era mi culpa. El choque no fue lamentable pero la única manera de mejorar el sistema, es participar e insistir en los procesos para que funcionen.

Así que ahora les invito a opinar sobre este tema y abordarlo desde una perspectiva constructiva porque si queremos validar nuestra indiferencia y mala actitud, seguramente encontraremos muchas razones y de ejemplo muchas situaciones. Pero si queremos transformar, se trata de inspirarnos a ser diferentes y si en el camino otras personas se inspiran de nuestro ejemplo, mucho mejor no?

Les invito a compartir en el grupo EDUCACIÓN VIAL | NICARAGUA en facebook sobre este y otros temas relacionados. Aprovechemos las redes sociales para generar cambios necesarios. Dejemos a un lado el escepticismo y la indiferencia.

Espera el próximo artículo relacionado a este tema el martes 9 de agosto.

#OPINEMOS

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