Debí haberlo denunciado


Tengo 15 años y mi papá me golpea casi todos los días. Desde que estoy pequeña me golpea, ofende, me insulta y me dice que no tengo a nadie más que a él, y que a nadie más le importo. Sus fajazos me marcan la piel, cuando todo termina me voy al baño y me desnudo frente al espejo mientras lloro de ver las marcas y cómo queda mi piel blanca brotada con las señas. El sabe donde lanzar la faja, y también sabe donde golpearme. Si meto mis brazos para defenderme entonces me pone una crema para desinflamar y disimular.

Me dice que no tengo a nadie. Que soy una malcriada y que no le conteste. No le gusta cuando lloro, detesta que llore cuando me insulta... "ya estas llorando? te voy a pegar para que llores de verdad!"

A veces cuando ya todo pasó, llega llorando a pedirme disculpas. Que está loco, enfermo y que él no quiere hacerme nada de eso pero es que "vos no te quedas callada". Siempre es mi culpa. Si en ese momento no le respondo, entonces se vuelve a encender y me golpea de nuevo... "no me querés disculpar? entonces a vos te gusta que te pegue!"

A veces quisiera que perdiera la voz y de una vez recibir sus golpes... duelen menos. A veces quisiera quedarme sorda y también ciega para no verle la cara transformado en un monstruo, me mira con odio, a veces me dice que me parezco a mi mamá. "A la puta de tu mamá. Cómo te pareces a ella y tanto daño que me hizo..." "La única mujer por quien trabajé y a quien mantuve". Sos igualita a ella de malagradecida. Como se hereda esa sangre maldita.

"Cállate. Te digo que te calles perra maldita. Te detesto. Si vos no estuvieras aquí yo sería libre."

En las noches duermo con miedo. A veces tengo tanto miedo que se despierte loco y me mate, y se mate, y nos mate a todos. Vivo con ese miedo. Vivo también con el miedo de volverme asesina. A veces veo los cuchillos y pienso en clavárselos. Me ha golpeado tanto. Me ha desbaratado tanto. Y lo peor de todo no han sido sus golpes ni sus insultos, sino lo cobarde que me siento ante el mundo. Lo sola que me siento. Entonces veo la sangre en mis manos y me veo en la cárcel. Y pienso, no, no haré eso, mejor aguanto. No arruinaré mi vida de esa manera.

A veces quisiera que se volviera loco en la calle y ofendiera a otro hombre. Y recibiera su lección. Pero él es inteligente. Solo es un abusador con niños y mujeres.

Estoy reuniendo pruebas. Tengo una grabadora de periodista y también tengo una cámara de rollo. Me he tomado fotos y también lo he grabado cuando me golpea e insulta. Quiero ir a la policía. Denunciarlo y que vaya preso y lo alejen de mi.

Pero tengo miedo. El dice tener amigos. Me hace creer que es intocable. Entonces guardo mis evidencias. Espero tener más valor. Algún día lo haré. No sé cuando. La verdad es que le tengo miedo al mundo. ¿Qué será de mi si él desaparece? ¿Si lo denuncio y va a la carcel? ¿Y si lo matan ahí? ¿Y si se mata ahí? ¿Me sentiré marcada, culpable? ¿Podré vivir yo también con esa carga?

Me encontró las fotos y me encontró la grabadora. Se puso furioso. El sabe porque lo hice. Me descubrió. Me hizo sentir mal, mala hija, desleal... querer hacerle eso a tu padre. Yo te quiero, te adoro... yo no quiero maltratarte, golpearte. Es que vos no me entendés. Cuando me veas así, quedate callada. No me contestes. Pero yo no puedo quedarme callada, prefiero luchar ante ese abuso. No quiero que los vecinos crean que es cierto todo lo que dice. Y quiero que me escuchen llorar. Gritar. A veces grito más duro de lo que realmente me duele. Quiero que alguien llame a la policía.

Así fue una vez en la otra casa. Me golpeaba en el garaje y yo gritaba duro, duro. Lloré tanto que los vecinos llamaron. El caminó al otro lado de la casa (era esquinera) y cuando fue a hablar con la patrulla iba tranquilo, como si nada. Yo me quedé sorprendida. No entendía como alguien descontrolado y loco pudiera "componerse" tan rápido. Le tuve miedo de nuevo. El sabía componerse mientras yo, yo perdía el control y lloraba, lloraba mucho.

Desde pequeña me ha dicho que debo agradecerle por haberse hecho cargo de mi, que él tenia una vida hermosa, libre... que nadie lo ataba. Yo era una carga para él. Era malcriada y contestona y por eso él me pegaba. Era mi culpa.

Hace poco le reclamé porque de niña y aún de adolescente siempre andaba desnudo delante de mi. Y también recordé que cuando estaba más pequeña se masturbaba delante de mi. Me dijo que eso era mentira. Y que si acaso yo había visto algo, es porque era curiosa. Era mi culpa de nuevo. A mi no me gustaba verlo desnudo, ni bañarme con él. El me decía que eso era algo normal. Que esta sociedad era anticuada pero que en Europa era de lo más normal.

Pero a mi no me gustaba. El miraba novelas y películas para adultos. Y tenía revistas de mujeres desnudas. Y yo las veía. Si, era curiosa, yo las veía. Era curiosa. Era mi culpa.

Hoy sé que no era mi culpa. No, no lo denuncié. No tuve el valor. Pero al menos hoy me atreví a escribir. Y lloré. Lloré mucho. Aún me duelen todos esos años. Sentirme sola. Que a nadie le importe. Tener que valerme por mi misma. Aguantar. Querer morir. Pensar en mis hijos. Ser mamá. Ellos me están esperando. Aguantá. Eran los únicos pensamientos que me ayudaban.


#ENCONFIANZA

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